martes, 27 de agosto de 2013

EL RETÉN DEL CIGÜEÑAL

EL RETÉN DEL CIGÜEÑAL (por Larry Romántico)
 
El Chico del Niki Rojo se reincorporará pronto a este Blog. Pero antes de que lo haga, me gustaría contar lo que le sucedió con su primer coche. Espero que perdone esta nueva travesura mía.
 
Obtuvo el carnet de conducir después de varios intentos, y de manera mimética. Casi todos los amigos de la pandilla lo tenían y él no podía ser menos, aunque el mundo del motor le daba igual.
 
Compró un bonito Simca 1000 de color verde metalizado, con el techo blanco, y que, aunque ya había tenido dos dueños, aún se conservaba en buenas condiciones estéticas y mecánicas. Con ese vehículo comenzó a hacer sus primeros pinitos como conductor atemorizado en la vía pública.
 
Un día, subiendo la cuesta de una de las calles del barrio, alguien le advirtió de que el coche perdía aceite. Un mecánico dictaminó que se trataba del retén del cigüeñal, una pequeña pieza de goma que se había deteriorado, posiblemente debido a un "calentón" del motor. Era necesario meter el coche en el taller y desmontar el motor para colocar un nuevo retén, aprovechando de paso para cambiar el plato del embrague. No obstante, el coste de esa reparación, sobre todo a causa de la mano de obra necesaria, era excesivo para un estudiante que sólo trabajaba a tiempo parcial.
 
A uno de la pandilla se le ocurrió que su cuñado, que trabajaba de mecánico, podía ocuparse del tema con el concurso de los amigos, y desmontar el motor con la ayuda de todos en una nave de su propiedad que estaba vacía. Sólo habría que comprar las piezas y al mecánico le serviría de práctica profesional no remunerada. La mano de obra corría por cuenta del esfuerzo corporal de la pandilla.
 
El grupo, con más moral que el Alcoyano, se ocupó durante varios días de desmontar el motor y colocar en el suelo las distintas piezas, debidamente ordenadas para facilitar su posterior montaje. Sin embargo, una terrible tormenta asoló una noche la ciudad y la nave se inundó. Cuando la pandilla llegó hasta allí al día siguiente, el espectáculo era dantesco y desalentador. El barro cubría las piezas, que estaban esparcidas por todo ese amplio espacio. No había luz y había que utilizar linternas.
 
Durante las siguientes semanas, el Chico del Niki Rojo y sus amigos aprovechaban los ratos libres de algunos días, al atardecer, hasta que consiguieron montar todo, bajo las directrices del mecánico, después de haber localizado e identificado cada uno de aquellos componentes. Y llegó la feliz tarde en la que todos se convocaron para arrancar el Simca. El motor rugió, el mecánico quitó el freno de mano, metió la primera marcha, pero el coche no avanzó ni un centímetro.
 
La desolación fue general. Habían transcurrido dos meses y las cosas estaban como al principio. El dictamen del "supuesto" mecánico fue que había colocado el plato del embrague al revés. Todos se miraron los unos a los otros y en sus semblantes se reflejaba la triste convicción de que era necesario volver a desmontar el coche otra vez. Algunos de ellos mostraron signos evidentes de tirar la toalla y dejar aquel vehículo abandonado en la maldita nave.
 
Con el paso del tiempo, El Chico comprendió que el hecho de que sus amigos accedieran a volver a desmontar y montar de nuevo el motor no era sino la demostración más palpable de hasta donde puede llegar la amistad entre los jóvenes. Aquello fue un detalle impagable.
 
Al cabo de cuatro meses de su entrada en aquella nave del poblado de La Fortuna (irónico nombre, por cierto, para aquella desgraciada aventura), el Simca 1000 volvió a pisar el asfalto y sus ocupantes llegaron sanos y salvos hasta el barrio.
 
Pero aquel coche ya no era el mismo. Sus mecanismos parecían resentidos, dolidos, como si no hubieran podido superar una enfermedad aguda. De alguna forma, El Chico del Niki Rojo perdió la confianza que había empezado a ganar al volante. Ya no se fiaba de su coche. Y, por ende, tampoco se fiaba de sí mismo. Así, en la primera oportunidad que tuvo, se deshizo de él.
 
Los años han pasado y yo le he visto a veces, navegando por Internet, visitando páginas de coches clásicos y, aunque lo disimula como puede, sé que se detiene en alguna Web buscando Simcas 1000 de color verde metálico, y les mira la matrícula con la vana esperanza de que coincida con la de su primer coche. Me pregunto qué sucedería si, por azar, aquel vehículo hubiera sobrevivido al previsible desguace y permaneciese oculto y dormido en las instalaciones anejas de cualquier taller desvencijado. Y un día El Chico se encontrase, cara a cara, de nuevo con su coche y, por ende, consigo mismo.
 
Conozco a algunos a los que les ha sucedido algo parecido con una mujer en vez de con un vehículo, y que darían cualquier cosa por recuperar su cariño.

Moraleja: No se sabe valorar bien lo que se tiene hasta que se pierde.
 
 

ONCE DÍAS

ONCE DÍAS (por Lalo Monsalve)
 
Acabo de escuchar por radio que una primera avanzadilla de la delegación española, que defenderá la candidatura olímpica de España en 2020, parte hoy con destino a Buenos Aires, para llevar a cabo los preparativos de su presentación.
 
Resulta chocante que se necesiten nada más y nada menos que once días para esa tarea. Desconozco el tipo de puesta en escena que se pretende hacer, pero me temo que sobran jornadas. Al parecer, algunos pretender prolongar sus vacaciones, viajando gratis al extranjero con cargo a los presupuestos que se nutren de los impuestos que nosotros pagamos.
 
Los representantes de UGT y CC.OO. que habían sido invitados a ese viaje han declinado su asistencia, como así también se ha hecho por parte de Izquierda Unida y UPyD. Los sindicatos han argumentado que su presencia supone un gasto inútil, mientras que esos dos partidos políticos demuestran su coherencia política porque siempre estuvieron en desacuerdo con el ingente coste que podría suponer para el Ayuntamiento de Madrid (uno de los más endeudados del mundo) la celebración de tales fastos deportivos.
 
De nuevo, las autoridades madrileñas demuestran su actitud despreciativa hacia el concepto de austeridad que debe regir en toda actuación pública, sobre todo en momentos de aguda crisis económica que, como ya se va conociendo, tendrá unos efectos perniciosos que impedirán que la recuperación se produzca antes de 2020. 
 
Finalmente, sugiero que sus vacaciones por la Pampa argentina, incluida una posible estancia en Bariloche, se la paguen ustedes con cargo a sus propias costillas y no a las nuestras.

lunes, 26 de agosto de 2013

ORÁCULO Y ESTRATEGIAS

ORÁCULO Y ESTRATEGIAS (por Larry Romántico)
 
Hace algún tiempo, me comentó El Chico del Niki Rojo que había presentado una ponencia sobre la posible aplicación de algunas de las "36 Estrategias Chinas", en un Congreso Nacional sobre Inspección de Consumo celebrado en Granada en 1994. 
 
Para ello, se basó en el libro del mismo nombre, escrito por Gao Yuan (Máster de Periodismo por la Universidad de Berkeley y MBA por la Universidad de Stanford) y que fue publicado en España por EDAF/Nueva Era por primera vez en 1991.

El Chico me lo prestó y, desde luego, recomiendo encarecidamente su lectura, sobre todo a empresarios y posibles emprendedores, pues la sabiduría oriental puede resultar una ayuda inestimable para afrontar los desafíos y tensiones de la vida moderna en las sociedades occidentales.
 
Las 36 Estrategias también vendrán muy bien a cualquier persona interesada en comprender la dinámica de la historia, la política, los negocios y las relaciones humanas, así como en progresar en su profesión. En su conjunto, enseñan una forma de pensar y ayudan a comprender el comportamiento de los demás, y sirven para analizar todo tipo de situaciones. Algunos ejemplos de estrategias son: "Matar con un cuchillo prestado", "Saquear una casa en llamas", "Ocultar la daga tras una sonrisa", "Pescar en aguas turbias", "Hacerse el tonto sin dejar de ser listo" o "Utilizar a una mujer para tender una trampa a un hombre". 
 
Otras personas intentan prevenir los futuros giros y cambios en su vida echando las monedas para estudiar las interpretaciones de los hexagramas del clásico chino "El libro de las mutaciones (I Ching)". La versión que yo tengo es de Richard Wilhelm, con presentación de Vogelmann y prólogo de Carl Jung, publicada por EDHASA en 1990.
 
El I Ching es lo más parecido a consultar a un oráculo. No sirve para acertar la combinación de la Primitiva o los números del sorteo de la Lotería Nacional. Pero es muy útil para decidir acerca de una encrucijada en tu vida. Por ejemplo: casarse o no, comprar una casa nueva o no, aceptar un nuevo empleo, presentarse a unas oposiciones, invertir en un negocio, crear una empresa, etc.
 
Yo lo he utilizado varias veces y siempre con resultado satisfactorio. Nadie sabe bien cómo ni por qué durante miles de años ha venido siendo efectivo para una persona el hecho de plantear la pregunta sobre lo que le preocupa, tirar tres monedas seis veces seguidas, apuntar el resultado de cada tirada, elaborar los dos trigramas (superior e inferior) que se derivan de las tiradas y, finalmente, leer en el libro lo que dice el hexagrama correspondiente de los 64 que existen. Depende de uno mismo aceptar o no el mensaje del oráculo.

¿Os preguntáis la razón de que un romántico como yo haga uso de ese método?. Respuesta: ¿Hay algo más romántico que jugarse el destino de la propia vida, lanzando tres monedas al aire de manera sucesiva y dejando que sea el azar quien actúe?.
 
Cuento todo esto porque se aproxima un nuevo curso. Habrá que prepararse para una nueva etapa, con dificultades, incertidumbres, objetivos, desafíos, ilusiones y otras cuestiones varias. Y tomárselo todo con mucha filosofía. En ese sentido, la oriental puede resultar muy útil para relativizar y situar las cosas en sus justos términos, analizándolas desde puntos de vista diferentes.
 
Estoy convencido de que esos dos libros os serán de gran utilidad. Espero vuestros comentarios.
 
Para animaros un poco durante la lectura, os sugiero que escuchéis aquel éxito de Carl Douglas: Kung Fu fighting.
 

domingo, 25 de agosto de 2013

ARTRITIS Y ARTROSIS DEGENERATIVAS

ARTRITIS Y ARTROSIS DEGENERATIVAS (por Lalo Monsalve)
 
Acabo de regresar de la tercera fase de mis muy merecidas vacaciones y no he podido esperar unos días para publicar estas líneas. Tal vez así consiga salvar algunas vidas humanas que a menudo se pierden, como consecuencia de accidentes de tráfico.
 
Durante el verano, hago muchos más kilómetros por carretera que durante el resto del año. Por ello, soy testigo de múltiples barbaridades que la gente comete cuando se pone al volante de un vehículo. La que más me llama la atención, aparte de las ansias de velocidad del personal, es el adelantamiento o cambio de carril sin poner el intermitente. Este comportamiento cada vez se da con mayor frecuencia. Lo atestiguo y lo afirmo, sin lugar a dudas.
 
Al principio, pensé que se trataba de una simple chulería de algunos desaprensivos a los que les traemos absolutamente al pairo los demás. No obstante, ahora me temo que puede tratarse en realidad de una callada epidemia que afecta a los conductores españoles. Estoy convencido de que la causa ha de ser la artrosis o la artritis, que les impide mover el dedo corazón de cada mano para darle al mecanismo de las luces intermitentes. De otra forma, no me lo explico.
 
En ese sentido, he consultado algunos datos oficiales, que revelan que la artritis reumatoide afecta a un 1% de la población mundial y en España a unas 250.000 personas. Se trata de unos 6-10 casos anuales por cada 100.000 habitantes, pero aparecen 20.000 nuevos casos cada año. La enfermedad afecta 3 veces más a las mujeres que a los hombres. Se dice que en el Norte de Europa la incidencia puede ser el doble que en España. Yo no lo creo. Tendría que haber otra causa.
 
Por eso, he seguido estudiando datos hasta verificar que la artrosis en España tiene una prevalencia del 43%, estimándose que afecta a las manos del 10% de las personas de entre 40 y 49 años de edad. Es decir, un buen número de potenciales conductores. Esto se parece más a la realidad de lo que me encuentro en la carretera.
 
Estoy convencido de que, aunque se conoce mal la tendencia, en los últimos años este problema va en aumento. Lo que no tengo claro es si la degeneración que vengo observando se debe a la articulación ósea o es más bien un problema cerebral, o sea, de los descerebrados al volante que no comprenden que los demás no somos adivinos y no conocemos de antemano su estrategia de conducción. En definitiva, son un peligro y debería multarse sin piedad a todo aquel que no respeta la norma de circulación que exige intermitar cuando procede.
 
El Conde-Duque de Olivares, primer ministro de Felipe IV, solía repetir la frase: "No hay cabezas, no hay cabezas", para reflejar la impotencia que le producía la falta de éxitos del imperio español.
 
Yo aplico esa misma frase, además de a la clase política española actual, a una buena parte de nuestra ciudadanía, incluyendo, por supuesto, a todos aquellos conductores que se niegan a poner el intermitente cuando van conduciendo un coche o una motocicleta.

viernes, 23 de agosto de 2013

EL PREGÓN DE LAS FIESTAS

EL PREGÓN DE LAS FIESTAS (por Larry Romántico)
 
Tengo una buena noticia que anunciaros. La Comisión de Festejos de Mandayona (Guadalajara) ha propuesto a EL CHICO DEL NIKI ROJO pronunciar el pregón de las Fiestas 2013 el próximo día 5 de septiembre, a partir de las 20 horas.
 
Creo que será una excelente ocasión para conocer ese bonito pueblo y un placer escuchar al inspirador de este Blog. Por supuesto, estáis todos invitados y, desde aquí, deseamos a los mandayonenses que disfruten al máximo de todos los eventos y bailes programados desde esa fecha hasta el día 8 de septiembre.
 
Un abrazo a todos y a todas.
 


NUESTRAS CANCIONES FAVORITAS (V)

NUESTRAS CANCIONES FAVORITAS (V)
 
Es duro reconocerlo, pero las vacaciones se van agotando para muchos y pronto habrá que regresar a lo cotidiano, la rutina. Será necesario acometer algunas labores tediosas y poco agradables en los hogares.
 
Por ello, os sugerimos a chicos y chicas que esas tareas las acompañéis de música "ad hoc". El trabajo resulta más agradable y llevadero. A continuación, se muestra un listado. Las canciones son intercambiables, de modo que es posible alterar los contenidos que proponemos y también aceptamos cualquier sugerencia alternativa.
 
Poned el volumen bien alto y que os sea leve.
 
- Para limpieza de cristales y espejos:
 
Karma Chameleon (Culture Club)
 
 
- Para los sanitarios:
 
Panic in Detroit (David Bowie)
 
 
- Para limpieza de baldosines en cocina y baños:
 
You scare me to death (Marc Bolan)
 
 
- Para barrer:
 
48 Crash (Suzi Quatro)
 
 
- Para limpieza de polvo y suciedad:
 
Cum on feel the noize (Slade)
 
 
- Para fregar la vajilla:
 
Love is a loaded gun (Alice Cooper)
 
 
- Para planchar:
 
Just like heaven (The Cure)

You've got the power (Marc Bolan)
 
 
http://www.youtube.com/watch?v=n3nPiBai66M

http://www.youtube.com/watch?v=X8TibuKT4kU


- Para descansar después de tanta tarea:

Waiting on a friend (The Rolling Stones)

Avalon (Bryan Ferry and Roxy Music)


http://www.youtube.com/watch?v=MKLVmBOOqVU


http://www.youtube.com/watch?v=sPt8EvpZWF8

miércoles, 21 de agosto de 2013

CALUROSO VERANO


CALUROSO VERANO (por Larry Romántico)

Aunque dijimos que no publicaríamos nada hasta septiembre, he considerado oportuno incluir una nueva entrada antes del plazo anunciado, por motivos de alerta climatológica.
 
Queridos amigos y amigas, para la mayoría de vosotros lo normal, en este más que cálido mes de agosto, habrá sido sumergirse en una piscina o en la playa. Sin embargo, sin saber exactamente por qué, este verano he sentido la necesidad de darme unos prolongados baños de arte y de música clásica en una ciudad tan sugerente para ello como es Viena.
 
Así, entre otros muchos espacios impactantes, me dejé llevar, por ejemplo, hacia la contemplación de las obras de maestros del movimiento de la Secession, como Óskar Kokoschka o Gustav Klimt, que se exhiben en la primera planta del Palacio Beldevere Superior, y me regalé los oídos y el alma con la asistencia a un concierto de la Filarmónica en la Sala Dorada de la Ópera vienesa.

Como español y romántico empedernido, soy un ser de sangre caliente. No obstante, últimamente, tengo la impresión de estar conectado de una manera muy peculiar con las isobaras y, en particular, con los anticiclones. Como no hay borrascas a la vista en mi vida, se diría que la atmósfera se contagia de mí y se vuelve tórrida allá donde me dirijo.
 
Puede que esa sea la causa de que este mes de agosto en Viena se haya batido el récord histórico de temperatura, alcanzándose una máxima de 39,9 grados centígrados. Lo nunca visto. Pues bien, allí estaba yo. Cobijado bajo las vidrieras de la Catedral de San Esteban, uno de los santos lugares en los que, con independencia de algunos grandes almacenes y de los hoteles, se podía estar relativamente fresco.

El sofoco ha llegado a ser tan generalizado, que se ha autorizado expresamente a los turistas y al público en general a permanecer gratis, y mucho más tiempo que el habitual, dentro de la propia Dom y de la mayoría de todas las iglesias y parroquias de la ciudad.

Algo parecido me sucedió en Moscú en 2010, cuando una ola de calor la asoló a finales de julio y se alcanzaron más de 37 grados, la máxima más elevada de los últimos 29 años. El denso humo de un incendió que tuvo lugar en los alrededores de la ciudad moscovita, me impidió disfrutar plenamente de mis dos últimos días de vacaciones.
 
Menos mal que la semana anterior la había pasado en San Petersburgo y la total ausencia de contaminación del aire me permitió disfrutar de muchas cosas, incluidos los tesoros artísticos del Hermitage y los bellos ojos de las jóvenes rubias ciudadanas nativas, principal exponente, en mi opinión, de la raza aria.

Escribo estas líneas al atardecer, desde el Graben, después de caminar horas y horas por toda Viena, sentado en el célebre café Hawelka, lugar de encuentro de artistas, de cuyas paredes cuelga una importante colección de arte contemporáneo.  

Me pregunto por el siguiente rumbo de mi viaje, en la confianza de que allá donde me dirija, el mercurio de los termómetros se disparará, sin duda. Lo siento por los ciudadanos habitantes de la siguiente ciudad o paraje de destino, que no pueden ni imaginar la que les espera, ja, ja, ja. Pero que estén tranquilos los de Groenlandia porque no tengo ningún interés en que se derrita el Polo Norte y se nos inunde España.
 
Ya lo decía Kiko Veneno: Hace calor.