viernes, 27 de septiembre de 2013

SOSPECHAS

SOSPECHAS (por Larry Romántico)
 
"El que al andar caderea y al mirar sus ojos mece, yo no digo que lo sea, pero sí que lo parece".
 
Traigo a colación este refrán porque me lo han sugerido para que escriba unas líneas sobre un tipo de sospecha, que les encanta debatir a chismosos y chismosas, que abundan por doquier.
 
¿Será ese de la otra acera?. ¿Será esa de aquella otra?. Les encanta elucubrar, casi siempre de mala fé. Tal vez porque ser diferente al común está mal visto en este país. En principio, muchos rechazan lo que no comprenden, aquello que se sale de la normalización a la que nos han acostumbrado como al ganado ovino. A veces, sienten hasta temor. En el fondo, están en contra de todo lo que es distinto, sin conocerlo, sin información alguna. Simplemente, porque sí. Porque alguien a quien se temía lo ordenó una vez.
 
Por fortuna, nuestra sociedad avanza hacia un cambio de mentalidad general. Ha costado un esfuerzo enorme, pero ya se aceptan situaciones que, hace tan solo unos años, no se admitían, aunque se silenciaran y/o escondieran.
 
Ojalá un día no muy lejano nos traiga totalmente al pairo a todos el hecho de que fulano o mengano "caderee o al mirar sus ojos meza". Que haga lo que quiera, siempre y cuando me respete como yo le respeto a él. Eso no tendría ni que llamarse tolerancia, porque no somos quienes para tolerar o no a alguien que está en este mundo como yo, y no me ha hecho nada.
 
Es cierto que determinados comportamientos (en ocasiones, ostentosos y totalmente fuera de lugar) nos pueden agradar más o menos, pero la libertad es sagrada y ya sabemos hasta donde alcanzan sus límites. Sé lo que quieras y vive como quieras. Deséame a mí que haga lo mismo. Lo importante es aprender a convivir juntos, desde la diversidad o la diferencia.
 
Vive y deja vivir. Y, sobre todo, admite tu realidad, acéptate con tus defectos y virtudes e intenta ser feliz. Espero que te lo permita también toda esa chusma que, en el fondo, te odia por ser como eres, es decir, distint@.
 
Que así sea.
 
 
 

domingo, 22 de septiembre de 2013

EMOCIONES

EMOCIONES (por Larry Romántico)
 
Hace unos días asistí a una despedida. Se trataba de una trabajadora que había desempeñado su labor durante muchos años. Su forma de ser, su extrema timidez, le impedía dirigir unas palabras a los presentes y, por ello, otra persona que había sido su jefe, se encargó de hacerlo.
 
Aquellas frases de gratitud, admiración y elogio parecían surgir desde dentro del corazón, y tanto la homenajeada como muchos de los asistentes al evento nos emocionamos.
 
No estamos acostumbrados al hecho de que en la vida diaria casi nadie se tome la mínima molestia de decirnos alguna vez, de manera sincera, que lo que hacemos tiene valor y sentido, que somos útiles y necesarios, y que merecemos un reconocimiento, que va más allá de una mera palmadita en la espalda. Es normal que ello suscite emoción y que alguna lágrima aflore en los ojos.
  
May Morate, Lalo y yo mismo escuchamos a El Chico pronunciar su Pregón. En algún momento se emocionó y emocionó también a los vecinos de Mandayona. En ese caso, los sentimientos fueron surgiendo poco a poco, a través de los recuerdos. Les dijo algo así como: "No soy un extraño, pertenezco a esta tierra, como vosotros". También mencionó a los que ya no podrán celebrar las fiestas nunca más, pero supo hacerles presentes allí mismo, como si sus espíritus estuvieran transmitiendo un mensaje, una consigna a seguir, a los que escuchaban.
 
Cuando el acto concluyó, muchos se acercaron. Le felicitaban entusiasmados y agradecidos, diciéndole: "Me ha gustado mucho y hasta me has hecho llorar".
 
Esa es la verdadera fuerza de la palabra cuando está cargada de sentido, de sentimiento, de verdad. Es entonces cuando alguien es capaz de llegar realmente al otro, a los demás, como un dardo en una diana. El objetivo final es, sin duda, el corazón.
 
No confundamos lo que estoy comentando con la adulación. Es muy fácil decirle a alguien justo lo que quiere escuchar, a sabiendas de que no es cierto, o no lo merece. No hablo de eso. Me refiero a jugar limpio con las personas.
 
Estoy convencido de que El Chico del Niki Rojo no olvidará nunca esa tarde en la que pasó revista a una parte de su vida y fue capaz de que flotase en el ambiente, por unos minutos, la memoria colectiva de las gentes de un pequeño pueblo.
 
Esa misma tarde, yo mismo me emocioné y me vino a la mente una de sus frases favoritas: "Cuando no sepas hacia donde continuar tu camino en la vida, regresa al punto de origen, a tus orígenes". Nada más cierto. Nada más útil.
 
 


jueves, 19 de septiembre de 2013

TAPAR AGUJEROS

TAPAR AGUJEROS (por Lalo Monsalve)
 
Cuando alguien gana cualquier tipo de premio en metálico y se le pregunta acerca de cuál será el destino que le dará al dinero, casi siempre la respuesta es la misma: "tapar agujeros".
 
Hay agujeros y orificios. Parecería que estos últimos tienen un status diferente, es como si fuesen de otra categoría superior. En efecto, según el Diccionario de la RAE, se trata de aberturas de ciertos conductos anatómicos, lo que sugiere personas o animales. Por contra, los agujeros son simplemente aberturas, más o menos redondeadas, en cosas.
 
Sin embargo, en este mundo en que vivimos muchas veces las cosas están resultando ser más importantes que las personas, se valoran más. Por ello, nadie dice que tapa orificios sino agujeros. La gente se refiere continuamente a cosas. Al dinero se le podría dar multitud de usos distintos, que tuviesen como principales destinatarias a las personas. Pero no es así, por desgracia.
 
A la vista de todo lo anterior, cuando uno conoce que, durante unas obras de reforma, una empresa ha tapado los agujeros provocados por las balas durante el asalto al Congreso de los Diputados aquel 23 de febrero de 1.981, tiene la impresión de que también se están intentando tapar los agujeros de la reciente Historia de España, de un suceso importante en nuestras vidas, en suma.
 
Es como tratar de tapar los agujeros de un queso de Gruyère. Algo que, si se piensa con algo de detenimiento, no tiene sentido.
 
Cuando observas este tipo de cosas, te dan ganas de taparte los orificios de los oídos (para no romperse los tímpanos), de la nariz (por lo mal que huelen este tipo de acciones), o incluso, el orificio que está situado entre los glúteos, con el fin de impedir que nos sodomicen cualquier día de estos sin ánimo alguno, al menos por mi parte, de que ello ocurra.

lunes, 16 de septiembre de 2013

DINERO NEGRO

DINERO NEGRO (por Lalo Monsalve)
 
Mucho antes de que se formase la burbuja inmobiliaria, tuve la intención de ser propietario de un piso y recorrí muchos kilómetros buscando uno cuyo coste pudiese permitirme, pues en aquellos días el tipo de interés los préstamos hipotecarios rozaba el 17%, a quince años vista.
 
En una de esas visitas a edificios con viviendas en venta, por primera vez me hablaron de dinero "B". El precio era "X", pero una parte importante del mismo había que pagarla de una manera extraña, sin que el importe figurase en lugar alguno.
 
Yo era muy joven, sin ninguna experiencia en compraventa de inmuebles, y me quedé asombrado y confuso, totalmente de piedra. No comprendía como una señorita amable, aparentemente normal y seria, me estaba induciendo a hacer algo que no parecía legal. Yo siempre era partidario de las cosas claras y había venido pagando mis impuestos sin dudar. Tenía la impresión de que lo que me proponían era una evasión impositiva en toda regla.
 
A lo largo de los años, el pago en dinero "negro" se ha convertido en algo habitual. Son transacciones que no figuran reflejadas en ningún sitio y parecen constituir la base de la economía que llaman "sumergida". Te dicen que cobrarás 1.000 euros como salario, pero lo cierto es que en tu nómina sólo figurarán 500, por lo que la cotización al sistema de protección social será mucho más reducida. En el futuro, tu pensión se verá resentida por ello.
 
También hay mucho dinero "B" en las relaciones personales y sociales. Se compra y se vende continuamente así. Amigos, conocidos, y hasta las instituciones, nos dan gato por liebre. Nos mienten, nos embaucan, no nos dicen en realidad cuánto nos costará vivir el mes que viene, o el año que viene. Su trato con nosotros tiene mucho dinero "negro" por medio, que pagamos casi siempre sin rechistar. Son cantidades de bienestar, de calidad de vida, de alegría, de esperanza y de ilusión, que nos van reduciendo poco a poco. Nos intentan convencer de que es lo que nos conviene. Dicen que es lo que hay, y no debemos quejarnos.
 
Aunque este asunto no es agradable, para concluir estos párrafos lo mejor posible le pregunté a Larry Romántico por alguna canción que hablase de los negocios en dinero "negro", incluido el tema del amor. Me sugirió una de Boy George, en la que destaca la voz de Helen Terry.
 

domingo, 15 de septiembre de 2013

GATOS Y PALOMAS

GATOS Y PALOMAS (por Larry Romántico)
 
Cuando era un chaval, el edificio en el que vivía lindaba con un solar en el que nuestro arrendador, al que entonces llamábamos "casero", tenía unas cuantas gallinas destinadas a su autoconsumo familiar.
 
Una de nuestras vecinas, preparaba cada mañana una tortilla "a la francesa", que troceaba y, desde su ventana, lanzaba los trocitos a las gallinas, que acudían presurosas para picotearlos.
 
Nunca comprendí bien la actitud de aquella señora, aunque supuse siempre que se trataba de un acto de suma bondad. Un día aquella buena mujer murió y, desde entonces, no he visto nunca gallinas más tristes y solas.
 
Seguro que hay muchas maneras de medir o cuantificar el grado de soledad, pero yo recurro al método de los gatos abandonados y las palomas, que merodean y habitan en los parques y jardines de las grandes ciudades, para deducir el nivel de soledad de su población.
 
Admiro la bonhomía de tantas y tantas personas, solas, que acuden con sus bolsas de pan, semillas y otros alimentos para dar de comer a esos animales, a los que acarician y hablan, como si resultasen ser su única familia o amigos. Es algo bello observar a una ancianita rodeada de palomas y pajaritos, como también lo es escuchar los maullidos agradecidos de una manada de gatitos hambrientos, deseosos de lamer la leche de un recipiente o mordisquear unas sardinas enlatadas.
 
No obstante, me gustaría que, en lugar de palomas y gatos, las gentes dieran de comer a otras gentes que lo están pasando mal y lo necesitan. Y, sobre todo, que no pareciesen ser invisibles, y que se les hablase, como se hace con las palomas y los gatos.
 
Me preocupan mucho, asimismo, los "niños de la calle", que merodean sin rumbo fijo por tantas urbes del planeta, sin nada que llevarse a la boca, desasistidos y solos. ¿Cómo medir su soledad?. ¿Cómo tratar de expresar la desorientación de los chicos que no tienen futuro?.
 
Sixto Rodríguez, cuya impresionante historia no dejo de aconsejar a todos que vean en forma de película (Searching for a Sugar Man), reflejó de manera magistral en una de sus canciones, hace cuarenta años, la vida de los chicos de las calles de Detroit, que bien pudieran encontrarse, hoy mismo, en cualquier otra parte del mundo.
 

MÁS DE LO MISMO

MÁS DE LO MISMO (por Lalo Monsalve)
 
¿Recuperación económica?. ¿Lucha contra la corrupción?. ¿Mantenimiento a medio plazo del nivel de las pensiones?. ¿Regeneración democrática?. ¿Disminución del desempleo?.
 
Tal vez algunos piquen el anzuelo a base de tanta propaganda barata. Otros aplaudirán alborozados. Pero yo sigo pensando que todo lo que vociferan los políticos es más de lo mismo y que nada de lo que dicen es verdad.
 

viernes, 13 de septiembre de 2013

SIÉNTENSE DE UNA VEZ, POR FAVOR SEÑORES

Cuando no has tenido más remedio que emplear casi quince horas de tu vida en efectuar un viaje de ida a Riga (Letonia), te das cuenta de la burrada que comete Iberia al suspender su vuelos hacia esa bonita ciudad báltica, a partir del 1 de septiembre.
 
Como ya he comentado en este foro, este es mi mes favorito. Y me fastidia que me hayan atracado unas 30 horas con largas esperas en aeropuertos para hacer unas conexiones que, más bien, parecen desconexiones sinápticas.
 
El viaje de ida desde Bruselas en Air Baltic fue sorprendente, pues pareces remontarte a la Segunda Guerra Mundial, subido en un aparato con dos hélices y un tren de aterrizaje de lo más "camp", que aterroriza en vez de aterrizar.
 
Si regresas un viernes, sólo hay un único vuelo a Bélgica que despega a las 6,05 a.m. Me hice un pequeño lío con los tiempos, supongo que a causa de la falta de tiempo para dormir, y me presenté en un edificio casi vacío a las 3,35 a.m. después de despertar a un taxista, que soñaba plácidamente con una de aquellas rubias que habitan en las costas del Golfo de Riga.
 
Pues bien, en los dos vuelos de Air Baltic, juraría que ningún pasajero se movió un ápice. Ni se escuchó tampoco a nadie. A veces, los silencios denotan una educación máxima. Todo lo contrario que en los vuelos a Bruselas que hice desde Madrid. En particular, el último: filas de atrás; ruido de motores; grupo de jubilados; discapacitado con parálisis al que un compañero de asiento no le permite situarse en la ventana, con la consabida discusión a gritos; muchacha con algún tipo de deficiencia cognitiva, que se dedicó parte del vuelo a lanzar avioncitos de papel hechos por ella misma sobre las cabezas de los pasajeros, y decenas de canosos/canosas, prostáticos y con pérdidas de orina, respectivamente, levantándose, una y otra vez al W.C., sin parar de hablar todo el trayecto. Todo ello, sazonado con un par de padres ejemplares, dedicados a pasear niños que habían perdido algún calcetín, al tiempo que sus señoras hojeaban la revista Ronda. Eso, en un vuelo de dos horas. ¿Imagináis un Madrid-Nueva York con toda esa canalla?.
 
Para alguien como yo, que había dormido unas dos horas, el tinglado montado era todo un poema. Me habría gustado levantarme y gritar como aquellos adláteres del Teniente Coronel Tejero: "¡Se sienten, coño!" o bien: "¡En beneficio de todos, cállese señora!. Me sentía indignado, sin poder pegar un ojo. Pero recordé a los bálticos, me serené, preguntándome por qué no me habría quedado contemplando tranquilamente el río Daugava desde el magnífico puente de Akmens, unos días más, unas semanas más.

Tallín (Estonia) no está nada mal. Pero no se puede comparar con Riga, ni de lejos. Aunque eso sólo llegas a saberlo si andas de aquí para allá, como decían los de La Unión.

http://www.youtube.com/watch?v=d_APM1CC3Pg
 

martes, 3 de septiembre de 2013

NACER POR AZAR

Este es un Blog en el que se tratan temas muy diversos. Tan pronto se alude a la música, como a la filosofía china o al devaneo de los famosos por Marbella. Era la idea primigenia. Contenidos que pudieran llegar a cualquier persona, sin pretensiones. Gente de lo más normal. Como la mayoría, dentro de la que uno se pierde cada día esté donde esté, pues no estamos solos ni podemos vivir en completa soledad.
 
Desde siempre me gustó observar a las personas, escucharlas. Puede aprenderse lo indecible. Pero también se sufre al comprobar que los demás no resultan ser como imaginaste. Cada uno es como es. Y me he convencido de que eso es mejor que un mundo de clones. No obstante, puede que la culpa no sea de la persona en sí, sino de su entorno, su hábitat. El ámbito en el que le tocó venir a este planeta. Si hay un culpable, ese es el azar.
 
En su momento, me pregunté por qué nací donde nací y no en otro lugar. Y luego valoré mi suerte por haber crecido bajo la tutela de unos magníficos padres y una familia estupenda.
 
Un día le pregunté a mi entrañable amigo David, fallecido en plena madurez, si estaba seguro de que el dinero que había entregado a una ONG para ayudar a unos niños desvalidos de África Central llegaría a su destino. Sin dudar un instante, me respondió: "Aunque sólo recibieran una sola peseta mía, ya habría merecido la pena mi donativo".
 
La contestación tiene su miga. Y también puede invitar a la reflexión sobre el azar y la llegada a este mundo. Haber nacido en un país determinado, teniendo en cuenta que hay infinitas probabilidades de haberlo hecho en cualquier otra parte, desde luego, da que pensar. Y es algo que marcará para siempre nuestro destino porque no es posible olvidar nuestros orígenes. Al final, si en un momento de tu vida no sabes hacia donde tirar, lo mejor es regresar al punto de origen. Sin embargo, muchos, los más pobres, desvalidos o perseguidos de la Tierra, no pueden permitirse volver a casa y huyen con intención de no regresar jamás. Aunque, muchas veces, les cueste la vida.
 
Una de las preguntas que yo lanzo al viento, por si éste tuviera la clave, como decía Bob Dylan, es la siguiente: "¿Es más feliz un niño de cinco años de edad jugando con la play station en un hogar de una gran urbe española o un niño de la misma edad, que está llenando un vaso de agua potable extraída de un pozo recién construido en Somalia, gracias a la ayuda altruista de cualquier colectivo?.
 
¿Tiene sentido nacer en un mísero país africano para morir a los pocos días a causa de una epidemia?.
 
Cuestión interesante sería conocer si nuestra propia vida ha sido una compensación o un castigo derivado de una existencia anterior. En el supuesto, claro, de que uno crea en la reencarnación. De cualquier forma, al menos, sería algo que tendría algún sentido. Y una incógnita terrible saber quién toma la decisión sobre dónde y cómo será cada nueva vida asignada, y qué método de valoración se adopta.

Ese mecanismo compensatorio resultaría mucho más justificable que el hecho de que uno nazca en el seno de la opulencia, tenerlo todo, sobrarle siempre un montón de cosas y tener una larga vida feliz, exenta de problemas o enfermedades, con una buena muerte; mientras que otro haya nacido ese mismo día, a la misma hora, rodeado de una enorme miseria, que le acompañará, casi seguro, durante toda su existencia hasta la muerte prematura más indigna.

Por tanto, si hubiese alguna razón para que esa diferencia entre vidas vividas se produzca de manera continuada, sólo soy capaz de atribuirla al azar, que no cesa, ni descansa un instante. De lo contrario, para muchos millones de personas, haber nacido sería simplemente una broma pesada, de mal gusto, de un supuesto Creador que, tal vez, lo haya sido también por mero azar.

lunes, 2 de septiembre de 2013

MI PRIMERA COLABORACIÓN

MI PRIMERA COLABORACIÓN (por May Morate)
 
Confieso que estoy un poco nerviosa. Tengo tantas cosas que contaros que me he prometido a mí misma contenerme y dosificaros mis experiencias vacacionales. Aunque, como ya os indiqué, yo suelo estar siempre en tiempo de ocio, ja, ja, ja.
 
Lo primero que quiero deciros es que, durante julio y agosto, he visitado a un montón de amigos que tengo en Ibiza y en Puerto Banús. Estos dos lugares continúan a la cabeza de los destinos favoritos de la jet-set, se diga lo que se diga, aunque cada vez hay más nuevos ricos que carecen del estilo de la gente de dinero tradicional, a la que ya resulta difícil ver pasear por las calles en coche o a pié, como esta sucediendo, sobre todo, en Marbella.
 
En ambas ciudades, el lujo y la exclusividad siguen siendo lo más. Nuevos hoteles y discotecas de reciente apertura compiten ferozmente para atraer a un público interesado en pasarlo lo mejor posible y satisfacer sus caprichos más exigentes. Así, no es extraño que te asignen un par de fisioterapeutas a disposición de tu suite o que los relaciones públicas se desvivan para que puedas conversar con tus amistades en reservados de privilegio, lejos de la chusma que sólo va a intentar pillar "in fraganti" a las celebrities bailando al son de los mejores pinchadiscos del momento.
 
Con independencia de lo anterior, aproveché mi estancia de unos días en un bello país, cuyo nombre no estoy autorizada a desvelar, para realizar un encargo que me hizo mi gran amigo El Chico del Niki Rojo, alma de este Blog. En efecto, el asunto tiene que ver con su reciente alusión a la reconciliación.

La historia en cuestión es de las que nos apasiona a las chicas cotillas como yo: Marido aburrido de la vida conyugal que se echa una canita al aire en plan experiencia extramatrimonial; esposa que lo descubre y se queda totalmente "knock out"; reacción previsible de desquite prolongado durante años con amigo común y, finalmente, viaje exótico para hacer las paces con el firme compromiso de no entrar a comparar las dimensiones de las respectivas cornamentas.
 
A mí me da en la nariz que El Chico tenía un interés personal en que la cosa saliera bien y que la pareja se reconciliase. Le conozco bastante y no me extrañaría que, cuando se enteró de la situación, hubiera urdido alguna trama maquiavélica de las suyas, imposible de encontrar en ningún guión cinematográfico, para que las cosas volvieran a su cauce. A veces, actúa con los demás como un auténtico Ángel de la Guarda y más de uno le ha preguntado sorprendido: "¿Quién eres tú?".
 
Él es un maestro en atraer la mirada hacia sí mismo como un imán adictivo, para conseguir apartar a alguien del mal camino y, luego, se las arregla, mediante endiabladas artes, para quitarse de en medio, con más o menos delicadeza o no, y dejar que las cosas transcurran por sí mismas. Y si hace falta ir de malo o cargar con las culpas de algo, lo asume sin más y se lo echa a la espalda. Tal vez por ello, siempre le conmino a que no camine tan encorvado. "Ve derecho, tío", le digo a menudo, mientras le pego un manotazo en el omóplato.
 
El caso es que me pidió que, ya que yo estaba por allí, me diera una vuelta por una zona playera que no voy a nombrar, para que comprobase "in situ", que las aguas tenían toda la pinta de volver a su cauce.
 
Así se lo dije a El Chico y esa sonrisa tan peculiar de santo bonachón no rompeplatos, que esboza algunas veces, se dibujó en sus labios. Menudo "pinta" esta hecho my friend.

Cuando le pregunté por qué lo había hecho, simplemente me respondió: "Se lo debía". Pues eso, él sabrá.

http://www.youtube.com/watch?v=fIoAtKwh1AA

LLEGÓ SEPTIEMBRE

El mes de septiembre es mi favorito. Supongo que mi predilección proviene de que nací durante este mes. En términos zodiacales, soy Virgo, pertenezco a la tierra y, por ello, casi siempre tengo los pies en el suelo.
 
Lo mejor del verano ha pasado ya, pero aún nos quedan cosas interesantes que hacer, como la vendimia de los racimos de uvas, prometedores de un vino excelente, o la celebración de las fiestas en multitud de pueblos de España que, según la tradición, significaban el descanso tras  un trabajo muy duro y la alegría después de una buena cosecha.
 
Como ya se ha anunciado en este Blog, el 5 de septiembre pronunciaré el Pregón de las Fiestas en honor de la Virgen de la Paz, en la localidad de Mandayona (Guadalajara). He pasado allí unos días para conocer, de primera mano, los preparativos de los festejos y tomar contacto con sus gentes.
 
Mientras no se pertenece a una Comisión de Fiestas, uno no es consciente de la cantidad de esfuerzo y dedicación que son necesarios para que todo salga bien. Lo fácil es negarse a participar. ¡Que inventen ellos!. ¡Que trabajen los demás!. Sin embargo, son precisamente los que no se implican quienes más critican a los que, de verdad, merecen un reconocimiento. Yo les digo aquí y ahora, y les diré también el día 5: "Muchas gracias por colaborar". "Muchas gracias por decir: Sí, yo acepto ser miembro de la Comisión". 
 
Soy testigo de la innata creatividad y del buen hacer de muchas personas que van a participar en los eventos. Estoy convencido de que resultará un gran éxito el conjunto de actividades que están programadas; en particular, la gala musical que se ofrecerá a todo el pueblo y a los visitantes de Mandayona que se acerquen a sus fiestas. Yo animo a todos a asistir y pasar unos muy divertidos ratos.
 
Por otra parte, septiembre es inicio de un nuevo curso, de una etapa más en nuestra vida. Es una oportunidad también para el borrón y cuenta nueva, incluso para la reconciliación. Sobre esto último, le hice un encargo a May Morate, que os comentará, pues este mes se incorpora a nuestro equipo de redacción.
 
Os deseo a todas y a todos un mes de septiembre tranquilo y feliz. Nos costará un poco adaptarnos otra vez a lo rutinario, pero lo haremos mientras no dispongamos de una alternativa mejor.

domingo, 1 de septiembre de 2013

EL PELICULÓN

EL PELICULÓN (por Larry Romántico)
 
Acabo de gastar los nueve euros mejor empleados de los últimos años. He visto en el cine un verdadero peliculón: "Searching for Sugar Man".
 
Es ese tipo de cosas que vas dejando para otro día. Después de estar varios meses en cartel, me arrepiento de  no haber ido a ver ese documental mucho antes.
 
Desde luego, es un canto a la esperanza, la inspiración y el poder de la música. Además, destila un romanticismo total. Tal vez por eso me he pasado media película llorando. Me ha parecido muy emocionante tanto la historia en sí, que sería muy difícil de inventar, como la manera en que está contada.
 
Yo os recomiendo encarecidamente que la veáis en el cine y no en la tele, ni en la tableta ni en el ordenador. Si os gusta la música, si tenéis sensibilidad social, no os la podéis perder.
 
Como bien dice una de las hijas del protagonista, no tenemos idea de los sentimientos que pueden morar dentro de algunas personas a las que ni siquiera miramos al pasar junto a nosotros en cualquier acera, o al doblar la esquina.
 
Os pongo sólo una muestra de lo que os espera: