lunes, 28 de octubre de 2013

TAL VEZ ALGÚN DÍA

TAL VEZ ALGÚN DÍA (por Larry Romántico)
 
Poco antes del ingreso en la universidad, mis compañeros y yo tuvimos la oportunidad de disfrutar de las magníficas clases que nos impartió un catedrático de instituto (no diré el nombre), y que versaban sobre la Introducción a la Tecnología.
 
Nuestro profesor era consciente de que estábamos intentando superar la adolescencia y que, en esa etapa juvenil, era posible que nos interesase conocer algunos de los avances científicos y determinadas perspectivas de lo que podía acontecer en los próximos decenios.
 
Sin embargo, pronto se percató de que, en esos momentos, lo que nos preocupaba era el ligoteo con las chicas, las cañitas con los amiguetes y las partidas de billar. Por ello, no dejaba de llamarnos "comedores de garbanzos" y de decirnos que teníamos "piel de elefante", para tratar de que reaccionásemos ante tanta esclerosis intelectual de la que hacíamos gala.
 
El sueño, la esperanza imposible del catedrático, era que algún día pudiera surgir un hombre capaz de atesorar en su cerebro la mayoría, por no decir todo, el conocimiento existente. Un verdadero "superman" de la intelectualidad, que nos mostrase el camino hacia una verdadera revolución científica y tecnológica, acompañada de un espíritu crítico sin fin. Era un planteamiento muy romántico, que yo no he olvidado nunca.
 
No se equivocó del todo. Nunca nos habló de la informática ni de los teléfonos de bolsillo. En aquellos años nadie los conocía. Faltaba mucho para que los primeros Sinclair Spectrum apareciesen en el mercado. Ahora los ordenadores, las tabletas y los móviles dominan nuestras vidas. Internet se ha convertido en esa especie de hombre del futuro al que se refería nuestro profesor. En apariencia, ahí parece estar una gran parte del conocimiento que circula por este planeta. Pero sólo lo parece. En realidad, no sabemos nada de muchas cosas. Ni siquiera acerca de nosotros mismos.
 
Me ha gustado la entrevista de Jordi Évole a Arturo Pérez-Reverte que presencié ayer mismo en La Sexta. Y estoy convencido, como el entrevistado, de que sólo a través de un modelo de Educación diferente al actual podrán formarse nuevos hombres y mujeres, una generación que sea capaz de abordar los grandes problemas políticos, económicos y sociales que siempre han estado ahí y están aún por resolver.
 
Tal vez algún día un montón de personas que no sean aristócratas, ni políticos, ni obispos, ni banqueros puedan hacerse cargo de esa ingente tarea, con el reconocimiento de la inmensa mayoría de la sociedad. Tal vez algún día se levantará la enorme losa que algunos siguen manteniendo sobre las cabezas de los españoles desde hace siglos.  
 


sábado, 26 de octubre de 2013

PRIMARIAS EN EL PSOE

PRIMARIAS EN EL PSOE (por Lalo Monsalve)
 
Freddy Krugger sigue siendo el más listo dentro de lo que queda del PSOE. Después de haber sido asolada durante la etapa de Zparo, los que aún habitan por esa formación política y creen seguir teniendo algo de poder, se desesperan por su incierto futuro. Es lo que suele pasar cuando uno sólo sabe vivir a costa de la política o, mejor dicho, del politiqueo.
 
Las primarias son un embarazo maldito, cuyo parto suele producir monstruos, como pasó con Borrelito, que resultó blandito, aunque luego nos enteramos de que compatibilizaba su trabajo en Italia con una asesoría en Abengoa, por unos cientos de miles de euros al año. También se produjo un enorme engendro con el propio Zparo: el resultado ahí ha quedado para la posteridad. España no era tan pobre desde el desastre de Cuba.
 
Por eso, Freddy, el irredento, sabe perfectamente que las primarias no le convienen al PSOE. A ese partido sólo le conviene él, con toda su corte de desheredados de los residuos del Zapaterismo.
 
No tengo bola de cristal, la he tenido que vender para pagar una multa de tráfico (por culpa de un nuevo radar en la N-II), pero mucho me temo que el PSOE no volverá a ganar unas generales en los próximos 20 años porque, cuando el cadáver de España se levante, la mayoría caerá de nuevo en brazos de Mariano El Pasmao, que ya tiene el encargo de JC I de ayudar a preparar el camino cuando proceda al "Mejor Preparado" quien, precisamente, no es nada sin el teleprinter, como se demostró ayer viernes, durante su discurso en la entrega de los premios Príncipe de Asturias 2013.
 
Todos pudimos ver alucinados como, cuando la máquina se paró por un problema técnico, el pobre ya no sabía qué balbucear. Al principio, los telespectadores creímos que se había aprendido el discurso de memoria, como quien canta un tema en una oposición. Pero al producirse el parón, nos dimos cuenta de que, en realidad, todo era un montaje, y no tenía ni idea de lo que estaba hablando ni de cómo continuar. Sin el texto, el muchachito no sirve para nada. Eso mismo sucede con la mayoría de los políticos profesionales de este país, incapaces de hablar sin leer un papel. Un cero patatero en oratoria para todos ellos les pondría Demóstenes.
 
¡Pobre España!, ¡qué futuro te espera!.

miércoles, 23 de octubre de 2013

QUERIDO CUERPO

Quiero dar público conocimiento, por su interés, de la carta que mi propio cerebro ha escrito al resto de mi cuerpo hace unos días.
 
"Querido cuerpo:
 
Hace ya mucho tiempo que deseaba agradecerte tu trabajo durante toda la existencia que compartimos, agradecimiento que quiero que hagas extensivo a todo tu complejo equipo de órganos y sistemas, que vienen desempeñando una encomiable labor, digna de mi mayor reconocimiento y admiración.
 
Sé que no resulta fácil asimilar el proceso y desarrollo de tantas instrucciones, día tras día, hora tras hora, minuto a minuto, durante tantos años, y debo decirte que me siento orgulloso de habitar una estupenda estructura tan profesional como abnegada.
 
Soy consciente de que no he dedicado a tus integrantes, a tí mismo, tanta atención como sin duda merecías, de manera que, en algunas ocasiones, he podido llegar a poner en peligro tu salud y en riesgo tu integridad, debido a ciertas decisiones, acciones y excesos de los que me arrepiento sinceramente. No obstante, llevo a gala el haber corregido a tiempo algunos comportamientos y prácticas indeseables, que considero que han tenido un efecto positivo en el necesario balance y equilibrio al que cualquier cuerpo es acreedor.
 
En primer lugar, me gustaría disculparme con tu sistema ocular, el cual debería haber tenido la oportunidad de beneficiarse a tiempo de los últimos avances técnicos en cirugía con láser. Algo que sí he podido restituir en el caso de tu estructura maxilofacial, a la que he dotado de algunos recursos que actualmente ofrece la osteoimplantología.
 
Asimismo, no puedo dejar de agradecer a mis articulaciones superiores e inferiores el ejemplar desempeño de sus funciones, que me han permitido, por un lado, una alta eficacia dactilográfica a efectos de la utilización de computadores o de instrumentos musicales, por citar sólo dos casos, sin lo cual habría sido imposible la adaptación a los nuevos entornos laborales y sociales derivados de las nuevas tecnologías de la información o el aprovechamiento del tiempo de ocio; y, por otro, el buen grado de movilidad general desarrollado hasta el momento, y que aún parece conservarse en términos aceptables, a pesar del deterioro que no puede evitarse, al ser inherente al transcurso de los años.
 
En otro orden de cosas, quiero destacar el excelente modelo de colaboración y cooperación que he mantenido con tu órgano más relevante, el corazón, junto con todo el sistema vascular de él dependiente que, como sabes, es una pieza clave en nuestra vida.
 
No sería objetivo si no hiciera alusión a los quebrantos que he causado a otros órganos también esenciales, como son pulmones e hígado, debido a determinados hábitos indeseables que erradiqué en su día y que han contribuido a prevenir ciertas disfunciones que podían haber resultado de gravedad.
 
Estoy seguro de que comprendes que mi propia complejidad me ha obligado, a veces, bien a no tener en cuenta tus requerimientos más primarios bien a satisfacerlos en demasía, habiéndote provocado situaciones no deseadas, que lamento profundamente.
 
No obstante, me es grato significarte que, a partir de la evaluación que ha sido realizada por mis unidades cerebrales y neuronales, voy a poner en marcha un plan quinquenal de acción, con el que pretendo reforzar al máximo el modelo de cooperación mente-cuerpo ya establecido con tus principales unidades orgánicas y estructurales, a efectos de mantener y profundizar nuestra deseable y común vitalidad.

Dicha planificación contiene, entre otras, medidas específicas orientadas hacia la vigilancia de la salud, así como una combinación de acciones preventivas y de mantenimiento que aseguren un correcto balance nutricional, sensorial, hormonal, psicoanímico, y también en términos dinámicos.

En la confianza de que continuemos disfrutando juntos, al menos unos cuantos decenios más, me despido cordialmente reiterándote mi agradecimiento y afecto más sinceros."

domingo, 13 de octubre de 2013

UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Estoy convencido de que todos nosotros, en algún momento de la vida, hemos deseado una segunda oportunidad. Para intentarlo otra vez, cambiar las cosas que no salieron bien, corregir errores irreparables. En definitiva, para ser mejores.
 
Es sensato y honesto no estar conforme con lo que se hace, lo que se consigue, lo que se vive. Y está bien, porque no deja de ser un síntoma de superación y hasta una solicitud de justicia y reparación, si llegase el caso, por ejemplo, cuando ni siquiera tuvimos la posibilidad de actuar, de hablar o de demostrar algo.
 
Es bueno perseguir un ideal, una meta, un deseo, un sueño. Nos equivocamos tanto que, al menos la primera vez, recurrimos consciente o inconscientemente al mercado virtual de las "second chances", que parecen ser nuestra particular salvación. Después de ello, sin embargo, el fracaso, el dolor, podrían estar a la vuelta de la esquina.
 
Tuve un amigo que vivió muchos años abrumado por el recuerdo del fallecimiento de la madre. Me enseñó varias de sus fotografías. Era una mujer realmente hermosa. Los años pasaron y una de sus hermanas dio a luz una niña preciosa. Cuando su sobrina cumplió 18 años, mi amigo me invitó a comer en su casa y aprovechó para enseñarme unas fotos de esa joven. La comparación con alguna fotografía de su madre, a esa misma edad, mostró un parecido extraordinario. Eran calcadas físicamente y, al parecer, también en la forma de ser.
 
Creo que mi amigo no llegó a tener más sobrinas, pero no le importó lo más mínimo. Para él, aquello fue como revivir la imagen de su madre. En cierto modo, la vida le había dado una segunda oportunidad de recordarla cada vez que veía a su sobrina.
 
Yo he conocido casos similares. En ocasiones, unas personas me sugieren a otras que conocí hace mucho tiempo. Confieso que soy un creyente de la reencarnación. Almas que solicitaron segundas oportunidades y les han sido concedidas. Nuevas vidas en nuevos tiempos. Felicidad en lugar de desdicha. Riqueza  y salud en vez de pobreza, enfermedad y dolor. Éxitos después de tanto fracaso. Amor a cambio de desamor. Víctimas y no verdugos. Vencedores, luego de tantas derrotas. Compañía, como premio a la eterna soledad. Largas existencias frente a muertes prematuras.
 
No obstante, acaricio la idea de que no sea necesario tener que morir  y pedir un segundo intento, para lograr realizarse plenamente como persona o, al menos, procurarlo cada día.
 
Dicen que el nuevo Sol que apunta por el horizonte equivale siempre a una nueva oportunidad. Nos la merecemos, y la deseo para todos, porque nos han colocado en este planeta, sin instrucciones concretas ni programación alguna de actuación. Somos fichas en un tablero, protagonistas de una partida que durará toda una vida, espero que larga e intensa y con un final feliz.
 
Un abrazo para todos y todas. 

Nota.- Dedicado a los que un día soñaron con poder volver hacia atrás en el tiempo, para intentar hacer las cosas de otra manera. 
  

domingo, 6 de octubre de 2013

EL CIRCO DE ESPAÑA

EL CIRCO DE ESPAÑA (por Lalo Monsalve)
 
Aunque suene a tópico, si hay algún oficio que me merece especial admiración ese es el de payaso. Parece fácil hacer reír a un niño, pero no siempre lo es. Hoy en día, es aún más complicado conseguir una sonrisa de los padres y madres que acompañan al circo a los chavales.
 
Un día se quejó Rajoy de que ZP había subido el IVA de "los chuches". Sin embargo, ahora que es el Presidente del Gobierno de España no sólo ha subido ese impuesto a las golosinas sino a casi todos los productos imaginables. Sospecho que muy pocas personas están para risas, incluidos los niños, que ahora saborean menos "chuches".
 
Nuestro país se parece mucho a un circo, pero con reminiscencias del antiguo Imperio Romano. Miles de gladiadores salen cada día de sus casas sin tener una idea clara de si volverán convertidos en carne de ERE o desempleados. Los políticos actúan como auténticos payasos, intentando que el público esboce una sonrisa e incluso llegue a reírse a carcajadas. Pero lo que nos cuentan no nos hace ni puta gracia y la mayoría no nos creemos una palabra de sus milongas.
 
Pocos se tragan los mensajes que aseguran que estamos saliendo del abismo. Los niños ven lo que ocurre en sus hogares y tampoco sonríen como antes. Los médicos saben bien que uno de los síntomas del botulismo es una sonrisa sardónica, derivada de un trastorno de tipo neurológico provocado por el Clostridium botulinum. Si seguimos bajando la guardia en el control de los alimentos y empezamos a "pasar" olímpicamente de las fechas de caducidad y de las exigencias en materia de seguridad alimentaria, terminaremos todos sonriendo, pero de manera involuntaria y mecánica, camino de una muerte anunciada.
 
Cada día que pasa, cada semana o mes, el número de gladiadores desciende. Las fieras del mercado laboral se los comen poco a poco. En este gran circo los asientos los ocupan los empleadores. Les gusta ver cómo los luchadores compiten entre ellos por unas migajas (contratos basura, salarios miserables, precariedad total). Alguna vez levantan los pulgares, pero las más apuntan hacia abajo y el personal de batalla regresa a casa con la misma tristeza de los últimos meses, de los últimos años.
 
Si hubo un tiempo en el que los circos estaban plagados de payasos y fieras que hacían las delicias de los espectadores, ahora el panorama ha cambiado. Se tiende a un enorme escenario de arena, un inmenso desierto, cuya carpa es imposible, por su extensión. No hay tanta tela de rayas para cubrir el espacio que ocupan millones de gladiadores, que siguen tratando de sobrevivir a tanta fiera corrupia.

sábado, 5 de octubre de 2013

MUJERES Y HOMBRES

MUJERES Y HOMBRES (por May Morate)
 
Lamento profundamente no haber podido escribir una nueva entrada desde hace varias semanas, pero conozco a tanta gente que me veo obligada a viajar mucho y apenas me queda tiempo para sentarme frente a mi portátil y contaros algo.
 
La última vez que lo hice me leyeron muchas personas y agradezco los amables comentarios que, a través de mis amigos, me llegaron. Tengo la impresión de que nos identificamos con los problemas de los demás con mucha más frecuencia de lo que creemos. Y es que, en el fondo, las personas no somos tan diferentes. Pobres o ricos, la mayoría cometemos los mismos errores.
 
Es el caso de mi amiga Tania, a la que conozco desde que estudiamos juntas en la universidad. Se ha casado ya cuatro veces y, por lo que he visto hasta ahora, siempre tropieza con la misma piedra. Cuando mejor le van las cosas en su matrimonio, siempre surge alguien que le deslumbra. Es incapaz de resistirse a la tentación, como harían otras, y le pone los cuernos sin piedad al marido de turno.
 
Al parecer, Julio Iglesias comentó una vez, hace ya mucho tiempo, que se había acostado con más de 3.000 mujeres distintas. Pues yo tengo que decir que mi amiga Tania, antes de casarse por primera vez, tuvo unos 4.000 amantes. Siempre pensé que era una ninfómana total atacada por un furor uterino fortísimo.
 
Yo misma, que reconozco soy un tanto ligera de cascos, estoy muy lejos de su récord, a pesar de que no dejo escapar jamás la oportunidad de acostarme con un tío que esté bueno.
 
En el colegio, las monjas trataron de seducirme con la idea de que el matrimonio era sagrado y para toda la vida. Como muchas chicas de mi generación, al principio me creí ese bonito cuento de hadas y estuve a punto de casarme con un muchachito muy formal, con unas cualidades que parecían calcadas de una novela de Corín Tellado. Hasta que un chófer de mi padre me enseñó, en realidad, lo que era el sexo. A partir de ahí, inicié una larga carrera de orgasmos y doy gracias a la Divina Providencia porque la meta aún me queda muy lejos, y tengo por delante cientos de nuevas aventuras que disfrutar.
 
Yo lo tengo muy claro. Igual que mi amiga Tania. No desaprovecho ninguna oportunidad que merezca la pena. Para mí no es un problema porque no le debo fidelidad a nadie. Desde luego, como ella, también me equivoco. Pero no me importa. A veces, basta sólo con una mirada a unos metros de distancia. Es un momento sublime, en el que te percatas, aunque estés rodeada de cientos de personas, de que vas a tener rollito dentro de un rato.
 
Reconozco que Tania me supera. Le he dicho un montón de veces que publique un libro, ahora que se ha vuelto a poner de moda la novela erótica entre las mujeres. Ninguna de las dos hemos tenido experiencias lésbicas, que hayan ido más allá de algún roce cariñoso con amigas.
 
Sin embargo, eso no significa que seamos más mujeres que otras a las que les encanta hacer la tijera. Desde luego que no. Pero nos gustan demasiado los hombres. Incluso algunos, que no son demasiado atractivos, resultan ser más educados, ocurrentes, simpáticos, amables y cariñosos que los guaperas. En ocasiones, encuentras feos con una buena herramienta en la entrepierna, que te desarma cualquier otro planteamiento en términos cualitativos.
 
El mensaje que os quiero trasladar es tan procaz como cierto: ¡Follad!, ¡Follad, malditas!. Al final, es lo que os vais a llevar por delante. Sois libres y vosotras decidís. Tomad vuestras precauciones siempre para no cometer errores no deseados. Se acabó aquella moral que preconizaba que todo era pecado. Eso se terminó. Ya no cuela. Ahora mandamos nosotras y somos las que elegimos. Antes era más difícil. Pero ahora todo ha cambiado para mejor disfrute del sexo y del amor.

Un abrazo, chicas.

jueves, 3 de octubre de 2013

ESCRIBIR

Si tuviera que hacerme una buena pregunta, me diría ¿por qué escribes?. Y tendría que pensar con detenimiento la respuesta, pues no es fácil de explicar.
 
Dejando aparte mis presuntas cualidades o defectos como escritor, cuya crítica dejo en manos de los posibles lectores, he de confesar que enfrentarme con un folio de papel en blanco es uno de los retos que asumo con gusto. Es como una prueba periódica a la que me someto, con la finalidad de conocer si soy capaz o no de expresar lo que siento en cada momento y no me resulta posible transmitir a los demás de otra manera. Probablemente, porque estoy demasiado solo, como muchos que quizás utilizan otros recursos para combatir su soledad. Para salir de sí mismos alguna vez.
 
Desde ese punto de vista, valoro el ejercicio de mi escritura como el náufrago, que se aferra a cualquier resto de la catástrofe que encontró flotando sobre la superficie del mar. Para mí, resulta secundario si gusta o no lo que cuento, lo que escribo, lo que, en definitiva, en ocasiones, hasta grito. Me doy por satisfecho si alguien se atreve a leerme. Pero si nadie lo hiciera, no tengan ustedes miedo. Eso no incrementaría ni mi grado de angustia ni mi aislamiento social.
 
Tengo suerte, al menos, de poder hacerlo. He conocido personas, no analfabetas, que son incapaces de escribir unos párrafos con cierta coherencia y sentido. Poseen otras muchas cualidades, pero no saben redactar una simple carta o una solicitud.

Otros prefieren hablar, son grandes comunicadores y hasta resultan elocuentes. Algunos cantan bien y, gracias a una trabajada voz, consiguen llegar a multitudes en variados auditorios o por medio de vídeos y CDs. Sin embargo, las palabras pronunciadas son un conjunto de sonidos, que viajan en el aire y se las lleva el viento. Y donde dije digo, ahora digo Diego. Eso no les sucede cuando se escriben o imprimen. Se quedan fijas en un soporte, sea cual sea. Normalmente, en negro sobre blanco.
 
Poesía, novela, relato, ensayo. Hay muchas maneras y posibilidades de expresar ideas, pensamientos y sentimientos, o de dar rienda suelta a la imaginación.

A no ser que se sea muy intimista, me parece un error no ofrecerlos por escrito a los demás, precisamente ahora, cuando las nuevas tecnologías nos han abierto a todos las puertas del ciberespacio.
 
Como antes señalé, es probable que a muchos no les interese lo más mínimo aquello que yo pueda poner por escrito, lo que pueda contarles. Por ello, cuando alguien me dedica un pequeño elogio, les aseguro a ustedes que  pocas cosas me hacen tan feliz. Es como hablar y ser escuchado y entendido. Un lujo en estos momentos en los que vivimos. Con tantos oídos sordos ante los clamores de una gran parte de la sociedad, que está sufriendo y parece estar gritando en un inmenso y vacío desierto un día sí y otro también.   

miércoles, 2 de octubre de 2013

ESTUDIAR IDIOMAS

ESTUDIAR IDIOMAS (por Lalo Monsalve)
 
Cuando España se incorporó a la entonces Comunidad Económica Europea, muchos ciudadanos de este país se dieron de bruces con una cruda realidad: no sabían idiomas.
 
A la hora de adaptar toda nuestra normativa a la legislación comunitaria, resultó necesario integrarse en numerosos grupos de trabajo, que ya funcionaban desde largo tiempo en Europa. Sin embargo, sólo unos pocos tecnócratas estaban en condiciones de mantener un diálogo con sus interlocutores de otros países. El resto, quedó a merced de los traductores que estaban presentes en las reuniones. Los textos en castellano resultaban imprescindibles.
 
Durante los años 90, se llegaron a impartir instrucciones expresas a los funcionarios públicos que acudían a Bruselas, para que formulasen una protesta formal, e incluso abandonasen la reunión, si en la misma no se proporcionaba el servicio de traducción al español. En aquellos años, se mantenía que el castellano debía considerarse al mismo nivel que el francés o el inglés, y no se podía retroceder un ápice de terreno en ese sentido.
 
Han transcurrido dos decenios y la mayoría de reuniones de grupos de trabajo técnicos organizados por la Comisión Europea se celebran sólo en inglés, máxime ahora que participan casi 30 países distintos y es muy complicado facilitar traducción en todos los idiomas. 
 
Dice Richard Vaughan en uno de sus cursos de inglés, que intentar dominar un idioma a partir de los 30 años de edad es un ejercicio prácticamente inútil. También dice que la mejor base gramatical y los cimientos de cualquier lengua se establecen desde los 3 a los 12 años, pues el alumno casi nunca cuestiona lo que se le está enseñando. Simplemente, lo acepta y todo ello se queda grabado en su memoria para siempre. Intentar alcanzar un nivel avanzado, habiendo comenzado a estudiar en la madurez, es una quimera imposible. Una pérdida de tiempo y dinero, mucho dinero. "I'm sorry, my friend", insiste Vaughan.
 
Aprender una nueva lengua exige un enorme esfuerzo, mucho mayor cuanto más edad tiene uno. Se trata de miles de horas, escuchando, tratando de entender, leyendo y estudiando gramática. El dicho asevera que: "No pain, no gain". O sea, "no hay ganancia sin dolor".
 
Todos sabemos que en España el nivel de conocimientos de las lenguas extranjeras europeas más utilizadas (inglés, francés, alemán) es muy reducido, sobre todo en personas mayores de 40 años. En otras edades, también es escaso el porcentaje de las que pueden acreditar un nivel intermedio alto. Los más valientes, unos pocos, se han lanzado a aprender italiano, portugués, árabe, chino y ruso.
 
Hay gente que tiene un buen oído musical y eso puede ayudar a la hora de ponerse a estudiar un idioma. Pero la mayoría de los fracasos se derivan de la falta de constancia, de perseverancia, de esfuerzo y de práctica. De nada sirve tener algunas nociones de alemán, por ejemplo, si uno no tiene oportunidad de hablarlo con alguien.
 
El mercado de trabajo es exigente a la hora de los idiomas. No basta con "chapurrear". Es necesario desenvolverse con agilidad y de manera correcta. El dominio de la lengua tiene que evidenciarse durante una conversación. Y también es preciso saber escribir, a la perfección, un texto sobre un tema determinado.
 
No ayuda nada a la imagen de nuestra nación (la marca "España") el hecho de que ninguno de los presidentes de la democracia hablase idiomas con corrección. Mientras tanto, miles y miles de academias han hecho un gran negocio durante decenios, atrayendo incautos que pensaron alguna vez que hablarían un buen inglés sin necesidad de tener que marcharse a fregar platos o a cuidar niños a Londres o Nueva York, para familiarizarse con el idioma.
 
Como dice Vaughan, la clase, el profesor, mantienen al alumnado flotando en la superficie, mediante un apoyo continuado. Son como un simulador de vuelo o un paracaídas para el alumno. Pero el verdadero idioma, la realidad de la lengua, consiste en sumergirse en él, durante el día a día, hablando con nativos en situaciones reales, en las calles, plazas, bares, estaciones, oficinas o comercios de otro país. Ese tipo de experiencias incómodas, difíciles, tienen mucho más valor, en términos de aprendizaje, que cientos de horas dentro de una academia. Cuando uno está solo, en el extranjero, no tiene más remedio que despegar y aterrizar sin simulador. Hay que hablar, es esencial, aunque sea destrozando el idioma.
 
No hay mayor vergüenza para un estudiante de una lengua extranjera o para alguien que crea que conoce un idioma que no es el suyo, que asistir a una reunión en la que apenas se ha enterado de palabras sueltas y no es capaz de hacerse una idea de lo que allí se acordó realmente.
 
Espero y confío que nuestras autoridades se tomen en serio algún día, y de una puñetera vez, la enseñanza pública de lenguas extranjeras que capaciten a los ciudadanos para dialogar con otras personas que no saben o no quieren aprender español porque no les hace ninguna falta. Y si nuestro  triste futuro va a ser la emigración, con mayor razón aún.