miércoles, 22 de octubre de 2014

TARJETA ROJA

TARJETA ROJA (por Lalo Monsalve)

No se puede decir que yo haya tenido mucha suerte en la vida. Y soy consciente de que no soy el único. Supongo que formo parte de un inmenso montón de individuos a los que la fortuna no ha acompañado especialmente. Como muchos otros, me considero un auténtico y genuino sobreviviente, cansado de nadar en aguas turbulentas y frías, sin un flotador de goma al que aferrarme.

Tal ha sido mi trayectoria simplona que, durante más de 30 años, fui un cliente más de Caja Madrid. Me dieron una tarjeta de débito y, más tarde, una de crédito. Las utilicé cuanto pude, pero en estos días me he percatado de que esas dos tarjetas, sucesivamente renovadas una vez superado su plazo de caducidad, tenían una anomalía muy relevante: los cargos por mis gastos me los hacían directamente en mi cuenta bancaria y no iban a ninguna otra denominada "opaca", "negra", "B" o similar. Tuve que asumir siempre los costes de mis dispendios, con cargo a mis propias costillas.

Sin embargo, al parecer, unos afortunados con los que nada tengo que ver tenían otras tarjetas más "guays". Con saldos ilimitados, no asumían consecuencia perniciosa alguna en su economía, sino todo lo contrario. Se daban la vida padre. Con cargo a los demás clientes de la Caja, hoy Bankia. Mientras miles de pringados perdían sus ahorros de toda una vida en forma de  "preferentes", aquellos privilegiados disfrutaban de estupendas bufandas para combatir el frío de sus calculadoras mentes. Cualquier árbitro de tercera regional les sacaría tarjeta roja a todos esos jugadores tramposos.

Es estúpido que yo vuelva a repetir mi conocida cantinela que se basa en la inexorable frase que he acuñado desde hace meses: "Nada es verdad" y que podéis escuchar en Youtube. Pero no se me ocurre otro pensamiento más acertado. Todo aquello que aprendimos de pequeños sobre la moral y las buenas costumbres, la honestidad, la honradez, el civismo o la solidaridad, se ha venido abajo de repente.

Día tras día, es siempre lo mismo. Es asqueroso y deprimente. Sospecho que se trata justo de eso, de machacar a la ciudadanía a base de conductas chulescas y malolientes. Ya no veo televisión y sólo me detengo en los quioscos para leer por encima las primeras páginas de los diarios de tirada nacional, cuyos titulares son siempre los mismos: corrupción a barullo.

Tan aburrido estaba la semana pasada que me puse a ordenar mis libros. Entonces, apareció una antigua Santa Biblia con curiosas ilustraciones. Por azar, abrí la publicación por la página en la que se anuncia la segunda venida de Jesucristo. Es sorprendente, pero el dibujo representa la figura de un hombre que sería calcado a Pablo Iglesias, el líder de Podemos, si éste nos mostrase su larga coleta desplegada al viento.

¿Es esto un presagio?. ¿Viene Pablo a salvarnos cual Cristo en plan segunda revolución, no bolivariana?. Estaré atento. Quién sabe si mi olvidada fé, me está pidiendo una segunda oportunidad.

lunes, 6 de octubre de 2014

ÉBOLA

ÉBOLA (por Lalo Monsalve)

En las últimas semanas, me ha impresionado conocer detalles de las vidas de los dos religiosos españoles, tristemente fallecidos a causa del contagio con el virus del Ébola.

Es muy difícil entender toda una existencia dedicada a la atención sanitaria a los demás, precisamente a aquellos que menos tienen, las gentes del continente africano más castigadas por el olvido y la pobreza. En el mundo superficial en el que nos movemos, normalmente no consumimos un minuto en pensar acerca de lo poco que hacemos por los otros. Por el contrario, hay individuos que se levantan cada mañana con una única idea: hacer la vida imposible a los demás. Nacieron para fastidiarnos.

¡Qué diferencia con la tarea de aquellos dos médicos!. ¡Qué envidia puede llegar a sentirse cuando más de uno compare su paupérrima trayectoria personal y profesional con la de esos héroes impagables, que han muerto por una vocación íntegra, por un ideal que les ha costado muy caro!.

Se ha criticado mucho que se hayan puesto todos los medios disponibles para traerles a España e intentar salvar sus vidas. Los cínicos y estúpidos de siempre les han tildado hasta de privilegiados, comparando su suerte con la de los que están muriendo en los países afectados y no pueden acceder a una atención personalizada a bordo de un avión privado. Craso error. Ellos merecían eso y mucho más. Y es una lástima haber fracasado en el intento.

Al parecer, ahora tenemos una sanitaria española contagiada. Se ponen en cuestión protocolos y actuaciones. Se dice que si no hubieran venido a España, no se habría contagiado a nadie. Una coartada más para los xenófobos. No nos mezclemos, y no nos contaminaremos. Cerremos fronteras. Pero es inútil. Ese virus puede destrozarte en menos de una semana. Los contagios continuarán porque no hay tratamiento definitivo. Es sólo cuestión de tiempo.

No seré yo quien presuma de devoción a los curas. Pero los que entregan su vida a beneficio de las misiones me merecen un enorme respeto, mucho más que a los que hacen ostentación de la púrpura.

Soy consciente de que de algo hay que morir y de que tenemos escrito nuestro nombre en el listado de futuros decesos. Ahora bien, por mi parte, prefiero fallecer de Ébola y no del asco que me producen determinados comportamientos.


domingo, 5 de octubre de 2014

UN UNIVERSO DE LA PALABRA EN EL CIBERESPACIO

UN UNIVERSO DE LA PALABRA EN EL CIBERESPACIO (por Larry Romántico)

Me comenta Lalo Monsalve que, desde Paperblog, se han puesto en contacto con nosotros para proponernos la inclusión de este humilde rincón del ciberespacio dentro del universo que constituye esa auténtica enciclopedia de artículos blogeros. 

Desde aquí queremos agradecer mucho a Natalia su sugerencia, que hemos aceptado gustosos. De hecho, ya hemos colocado un enlace a Paperblog en nuestra página inicial.

A mí me impresiona saber que miles de ciudadan@s también tienen la necesidad de compartir sus inquietudes, pensamientos y preocupaciones con los demás, a través de Internet, un inmenso libro que navega por el ciberespacio como si se tratase de un universo singular. Uno de los muchos universos que lo pueblan.

Resulta muy estimulante conocer que nuestras posibilidades de difusión aumentarán y que, entre todo ese inmenso material escrito, tal vez estas palabras podrán ser leídas por gentes de lo más diverso.

Ello, no obstante, nos obligará a seguir realizando un esfuerzo por mejorar cada día en la transmisión de nuestros mensajes, que sólo tienen por objeto, como ya saben nuestros lectores habituales, llamar a la reflexión sobre tantas y tantas cosas que nos están pasando y que no nos queda otra sino encajarlas como buenamente podamos.

Seguimos en la tarea, sin el más mínimo desánimo. Confío en que nuestro mentor El Chico del Niki Rojo, aún en un extraño paradero desconocido, pueda leer este texto y valorar lo que, entrelíneas, le estamos diciendo.

Un afectuoso saludo.