domingo, 24 de mayo de 2015

GRITOS EUROVISIVOS

GRITOS EUROVISIVOS (por Lalo Monsalve)

Nunca he olvidado aquellos minutos emocionantes, previos a la conexión con el Festival de Eurovisión, cuando aparecía en la pantalla de TVE (la única que había) aquel roscón de estrellas que nos conducía a esa Europa que parecía tan lejana.

Como dice mi amigo y compañero de blog Larry Romántico, aquellas sí que eran canciones. Cantantes españoles como Raphael, Julio Iglesias, Massiel, Micky, Salomé, Karina, Mocedades, Jaime Morey, Paloma San Basilio, Sergio Dalma y algunos otros entonaron melodías que nos han acompañado muchos años y perviven en la memoria colectiva de los años 60 y 70 del siglo pasado. Luego, la cosa fue degenerando progresivamente (como la vergüenza del Chiquilicuatre).

Ahora, no se canta. Se grita. Si no, que se lo digan a Edurne. ¿Quién ha engañado a esa chica?. ¿Alguien creyó que con su aullido tipo Tarzán llegaría a ocupar algún puesto de cabeza en el ranking?. Ni siquiera Jane, la compañera de aquél héroe de la selva se atrevió a hacerle la competencia. Edurne sí lo ha hecho. Con poco éxito, claro. Incluso el número 21 que ha conseguido me parece demasiado. Cantar no es gritar. Es otra cosa muy distinta. Si quiere hacerlo, que se aproxime al borde de un precipicio o acuda a una manifestación de la marea blanca y maltrate su garganta y nuestros oídos allí cuanto quiera. Calladita estás más mona, rubita.

Espero que toda España y no solamente ella aprenda la lección. Seleccionamos canción-basura y seguimos siendo, como en los últimos dos decenios, una mediocridad en la música europea televisada cada año. Basta de tanto ridículo.